1. Ley de Segunda Oportunidad: cancelación total
La única vía que cancela las deudas por completo mediante resolución judicial. Si estás en insolvencia y eres deudor de buena fe, puedes exonerar préstamos, tarjetas, microcréditos y hasta 10.000 € con Hacienda y otros 10.000 € con la Seguridad Social. Cómo funciona →
¿Te embargan la nómina? Comprueba primero cuánto pueden quitarte legalmente con la calculadora de embargo de nómina.
2. Defensa frente a reclamaciones: monitorios y ejecuciones
Cuando un fondo o financiera te reclama judicialmente, muchas veces la deuda está mal documentada, inflada con intereses abusivos o incluso prescrita. Oponerse al monitorio o a la ejecución puede reducir o tumbar la reclamación. Es una de mis especialidades: oposición al juicio monitorio y oposición a la ejecución hipotecaria.
3. Quita de deuda: pagar menos de lo que debes
Una quita de deuda es un acuerdo por el que el acreedor acepta cobrar menos de lo que se debe a cambio de cerrar el asunto. Funciona especialmente bien con los fondos que compraron tu deuda por céntimos: como pagaron una fracción del importe, tienen margen para aceptar una quita importante y aun así ganar dinero.
La clave está en negociar desde una posición de fuerza: conociendo si la deuda está prescrita, si tiene intereses usurarios o si el fondo puede acreditarla. Con esos argumentos sobre la mesa, la quita que se consigue es mucho mayor. No firmes ni un acuerdo ni una refinanciación sin revisarlo antes: una mala reunificación solo alarga y encarece el problema.
¿Y las empresas de "reunificar deudas"?
¿Qué vía es la tuya?
Depende de cuánto debes, a quién, y de tus ingresos y bienes. Cuéntamelo por WhatsApp y te digo gratis qué camino tiene sentido — aunque sea decirte que no necesitas abogado.