Cada vez más personas reciben una carta, un burofax o una demanda de una empresa con la que nunca contrataron nada: Intrum, Axactor, Cabot, Kruk, Gescobro… Si te ha pasado, lo primero que debes saber es que recibir la reclamación no significa que tengas que pagar. Te explico qué es un fondo buitre y qué puedes hacer.
¿Qué es un fondo buitre?
Un fondo buitre es una empresa que compra carteras de deuda impagada a bancos y financieras por una fracción de su valor —muchas veces por menos del 5 % de lo que figura como deuda— y después intenta cobrarte el importe completo. La diferencia entre lo que pagaron y lo que te reclaman es su beneficio.
El banco original prefiere vender una deuda “problemática” y quitársela de encima antes que perseguirla durante años. El fondo, en cambio, se dedica precisamente a eso: reclamar de forma masiva, a veces con deudas antiguas, mal documentadas o ya prescritas, confiando en que la mayoría de la gente pagará por miedo o desconocimiento.
Los fondos buitre que operan en España
Si el nombre que aparece en tu reclamación es uno de estos, estás ante un fondo o gestora de cobro de este tipo:
- Intrum (antes Intrum Justitia y Lindorff)
- Axactor
- Cabot Financial
- Kruk
- Gescobro
- Hoist Finance
Todos actúan de forma parecida: primero llamadas y cartas, luego un burofax y, si no respondes, un juicio monitorio.
Por qué reclamarte no significa que debas pagar
Cuando el fondo compra tu deuda, la adquiere con los mismos defectos que tenía en origen. Es decir: conservas frente al fondo todas las defensas que tenías frente al banco. Las más frecuentes:
- Deuda prescrita. Las deudas personales prescriben, con carácter general, a los 5 años desde la última reclamación válida (art. 1964 del Código Civil). Si ha pasado ese plazo, la deuda puede estar extinguida.
- Intereses usurarios. Si viene de una tarjeta revolving o un microcrédito con TAE desorbitada, la Ley de Usura permite anular el contrato: solo se devuelve el capital, sin intereses.
- Falta de documentación. El fondo tiene que acreditar el contrato original y la cesión de la deuda. Comprando carteras enteras, a menudo no dispone de los papeles concretos de tu caso.
- Importe inflado. Comisiones de impago, intereses de demora y gastos que hincharon una deuda que en origen era mucho menor.
Qué hacer si te reclama un fondo buitre
- No pagues ni firmes nada de inmediato. Un ingreso o un reconocimiento de deuda puede reactivar una deuda prescrita. Que te presionen por teléfono no cambia tus derechos.
- Guarda toda la documentación: la carta, el burofax, el número de contrato, las fechas. Sirven para calcular la prescripción y detectar defectos.
- No ignores un monitorio. Una cosa es no pagar por teléfono y otra dejar pasar un requerimiento judicial. Si te llega un juicio monitorio, tienes 20 días hábiles para oponerte; si no lo haces, la deuda se convierte en título ejecutivo y pueden embargarte.
- Que lo revise un abogado antes de reaccionar. En un vistazo se ve si la deuda está prescrita, si hay usura o si el fondo no puede acreditarla.
¿Y si la deuda es real y no puedo pagarla?
Si debes de verdad y a varios acreedores, la defensa individual frente a cada fondo gana tiempo, pero la solución de fondo es otra: comprobar si puedes cancelar todas las deudas con la Ley de Segunda Oportunidad. Es la única vía que las elimina por completo mediante resolución judicial, incluidas las que están en manos de fondos.
Te reviso la reclamación gratis
Si te ha llegado algo de Intrum, Axactor, Cabot, Kruk, Gescobro o cualquier otro fondo, mándame por WhatsApp una foto de la carta o el burofax. Te digo sin coste si la deuda está prescrita, si es atacable por usura o falta de documentación, y qué te conviene hacer — aunque sea decirte que no tienes que pagar.