La dación en pago es el acuerdo por el que entregas tu vivienda al banco y, a cambio, la deuda hipotecaria queda totalmente cancelada — incluso si el valor del inmueble es inferior a lo que debes. El banco no está obligado a aceptarla salvo en los supuestos del Código de Buenas Prácticas, por eso la negociación (y cómo llegues a ella) lo es todo.
Cuándo tiene sentido la dación en pago
- La hipoteca es impagable de forma definitiva (no un bache temporal).
- La deuda supera el valor real de la vivienda y quieres cortar la sangría.
- Prefieres una salida ordenada antes que una ejecución hipotecaria con subasta.
Lo que hay que negociar (y casi nadie negocia)
- Cancelación total de la deuda: sin dación "parcial" que te deje debiendo la diferencia.
- Alquiler social: en supuestos de vulnerabilidad, quedarte en la vivienda pagando una renta reducida.
- Salida limpia de ficheros de morosos y sin avalistas colgados: si tus padres avalaron, la dación debe liberarlos también.
- Fiscalidad: la dación de la vivienda habitual del deudor en dificultades está exenta de plusvalía municipal e IRPF si se cumplen los requisitos.
¿Y si el banco se niega?
Quedan caminos: la oposición a la ejecución para ganar posición negociadora, el Código de Buenas Prácticas si eres deudor vulnerable, y la Ley de Segunda Oportunidad, que permite cancelar la deuda restante tras la pérdida de la vivienda — o incluso, en determinados supuestos, conservarla.
Cómo te ayudo
- Estudio gratuito: hipoteca, valor de la vivienda, tu situación económica y si encajas en el Código de Buenas Prácticas.
- Estrategia: dación, oposición o Segunda Oportunidad — te digo cuál te conviene y por qué, con números.
- Negociación y firma: llevo la negociación con el banco y reviso cada línea del acuerdo antes de que firmes.